Como es bien sabido el español y el italiano tienen una antecesor en común que es el latín. En general, la lengua latina es la ‘madre’ de algunas lenguas modernas como el portugués, francés, rumano, italiano, español entre otras de menor distribución geográfica. Por ende, las correspondencias o similitudes entre estas lenguas son bastante saltantes a la vista. Así, las personas hispano hablantes que hemos escuchado frases en italiano (en la televisión por cable por ejemplo), hemos podido ‘descifrar’ de alguna manera, lo que quiere decir el contenido en si. Y esto no se debe a ninguna casualidad sino a justamente este parentesco que señalé líneas arriba.
Por ende, aprender italiano no le llevará mayores inconvenientes salvo algunas referencias en el aspecto lector en donde tendrá que memorizar mucho algunas reglas con respecto a la pronunciación de consonantes como la ‘c’, ‘ch’, ‘g’ entre otras.
Así, para estudiar esta lengua mediante el aprendizaje en un salón de clase hay varias formas. Están las clásicas clases grupales, las de grupos reducidos y las privadas. Y es precisamente en este punto en el que quiero reflexionar.
Como es bien sabido, las clases grupales implican, un compromiso de parte del alumno de asistir a sus clases a un determinado horario, el cual muchas veces no se puede cumplir por muchas actividades diarias (el hogar, reuniones de trabajo, los hijos, etc.) Además de este aspecto, el número de alumnos juega un rol importante ya que como es bien sabido, un mayor número de alumnos quiere decir que es menor el tiempo dirigido a cada uno de ellos y por ende el desarrollo de la clase es más lento.
Las clases de grupos reducidos, tienen la misma problemática del anterior: es decir, el horario estandarizado hace que los alumnos pierdan, a menudo, muchas horas de clase, motivo por el cual, no sólo se atrasan sino que también pierden el dinero invertido.
Sin embargo, existen las clases privadas, las cuales se adecuan a su horario de trabajo, estudio o cualquiera sea el caso. Así, si usted es de las personas que un horario muy fijo para asistir a clases grupales del idioma italiano, lo mejor sería por optar por este tipo de clases que de una más rápida le ofrecen el acercamiento al idioma.
Además, es importante reconocer que estas clases tienen la ventaja de que si usted necesita aprender el idioma de una manera mucho más acelerada, puede programar las clases de acuerdo a sus necesidades o por ejemplo, de acuerdo a la premuras de su viaje a este país. Por otra parte, es importante que tenga claro qué destrezas son las que quiere priorizar con respecto al estudio del italiano, así por ejemplo, si lo que usted necesita es hablar el idioma antes que escribirlo o leerlo, entonces, deberá de especificarle al profesor de su curso de idiomas que esta es la destreza que quiere practicar en primera instancia. Así, tenga por seguro que su inversión se verá garantizada debido a este método mucho más personalizado.